lunes, 1 de enero de 2018

Mirando detrás de la máscara

Promegómenos:

- Bromas con amigos ex compañeros de colegio vía WSP.
- Contrapuntos y descargos respecto al personaje de red social "negro WSP" y la "mina de los quejidos".
- sienta de tarde con sueño profundo y despertar desorientado.
- Haberme Mirado al espejo mientras me afeitaba de mañana.
- Haber escuchado al inconsciente respecto a la hipótesis del "Submarino Amarillo".
- Haber visto la noche anterior fragmentos de la película "Ex Machina".
- Celebración del día del "facilitador grupal".
- La conversación acerca de la existencia de Dios y el monopolio que se arrogan ciertas religiones.

- El chat con un compañero y amigo del wsp que es arquitecto.

EXPLORANDO DETRÁS DE LA MASCARA.

     Retrotrayendo la mente, quizá debería decir que la aseveración de este amigo algo de razón tenía. Si lo ponemos en una balanza, sería algo asi como 3/7 ó 2/5 , esto es alrededor de un cuarenta por ciento. Esto es al usar los parámetros del Dr. Kinsey presentados en el argumento de la película que hace referencia a su vida y obra.
     Explorar detrás de la máscara significa a veces enlodarse con experiencias que se creían olvidadas o que no se quieren volver a repetir, o no se quieren asumir como tales. También puede suceder que dichas experiencias no se quieran experimentar, ya sea por sus supuestas consecuencias, el que dirán, o simplemente por vergüenza. 
     La ventana semi abierta que queda en la mente luego de tener un sueño y llegar al estado de vigilia eran de una claridad abismante. al punto de tener un recuerdo muy fiel del sueño tenido, pero a su vez, hacer que mi mente estuviese en estado de mucha alerta. Debo aclarar que había cierto temor, que se evidenciaban  en mis pensamientos. Prendí luces e incluso sostuve una breve conversación con mi compañera. Realice algo de Feldenkrais. Hacerme cargo de la sensación de sed me ayudó a encontrar algunas claves, al igual que el juego de naipes vía web.
     Ciertamente, no era hora para iniciar el día, y por tanto debía nuevamente intentar conciliar el sueño. Sin embargo, como lo expuso con anterioridad, en mi mente había cierto temor a volver a dormir. 
     Mi mpresión era que lo que debía ser un acto íntimo era parte de una "película" y estábamos actuando para un enorme público desconocido. Sensaciones muy personales los sentía que se iban haciendo públicos. 
     El lugar era mi antigua cas, en Santiago. En esa casa se encontraba una de mis hermanas en una habitación contigua. Yo me encontraba con un amigo del colegio en otra habitación. Luego de conversar un rato con este amigo, salgo de la pieza y me acerco a saludar a mi hermana. tras de mí me sigue este amigo, mi hermana se sorprende y no le permite ingresar a su pieza, por su parte, mi hermana admiraba un papel decomural que estaba en la pared  el cual supuestamente lo había hecho este amigo al cual ella no le permitía el ingreso. 
     Luego de la negativa de mi hermana, muy de acuerdo con su carácter, con mi amigo nos fuimos a mi habitación y cerramos la puerta, y aunque estábamos solos, yo tenía la impresión de que nos encontrábamos siendo observados, como si estuviésemos arriba de un escenario. Confieso que sentía mucho cariño en ese momento, y tal cariño era mutuo, incluso había elementos de amor. Nos besamos y comenzamos a acariciarnos mutuamente ya acostados en la cama aunque vestidos, recuerdo que mi mano derecha se desliza por su pantalón y comienza a acariciar el glúteo desnudo de este amigo. Era claro que ambos nos estábamos dejando llevar por ese momento. De pronto, surge en mí un sentimiento de temor y comencé a poner el freno. En ese preciso momento, escucho que entran a la casa, no a la pieza mis padres, papá y mamá.Ambos eran jóvenes (Mi padre ya se encuentra fallecido), también tenía consciencia que mi hermana estaba en la casa, y muy cerca. La luz de nuestra habitación estaba encendida y nosotros estábamos medio enredados entre las frazadas. En ese preciso momento, atino a ponerme de pie y encender el televisor para aparentar que veíamos un programa. Mi amigo al ver mi reacción me quiso calmar y que dicha excusa de la TV no tenía sentido, y que por cierto que continuáramos haciendo lo que estábamos haciendo. Ahí mi temor se hizo mayor y desperté con una sensación de vergüenza, y temor por el que dirán... El temor de haber estado representando "aquella película" para aquel público masivo en el océano del inconsciente no se apaciguó. Para mi calma, el tomar consciencia de que ya estaba despierto y que aquel sueño era sólo un recuerdo.
     En la conversación de media noche con mi compañera le hice ver parte del sueño que había tenido, un fragmento de una conversación que habíamos sostenido con mi amigo, Sin embargo, de pronto surge desde mi inconsciente una voz que me hacía entender que respecto a dicha conversación, qué era lo que le estaba comunicando, pero más importante aún era lo que le estaba ocultando y estaba omitiendo de manera consciente. Eso era lo que estaba detrás de la máscara 
     En la segunda experiencia onírica de la noche, se había producido una expansión mental evidente de alguien que quería mantener su anonimato. un arco de fútbol a un lado mientras que el otro, muy lejos estaba el otro arco. Se jugaba un encuentro entre dos equipos rivales. En este segundo sueño había mucha más gente y ya la situación de intimidad angustiante evidentemente había desaparecido a un tema mucho más fácil de digerir emocionalmente.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

MIRANDO HACIA EL PASADO



        Acabo de dibujar a una de mis modelos favoritas mirando hacia el horizonte, para sorpresa mía, dicha imagen evocó un pasado personal ya distante en mi vida. Eran otros tiempos, eran los 80 viviendo entre Viña y Valparaíso. Eran los últimos años de la que creía yo, sería la carrera de mi vida. Afuera llovía torrencialmente y yo me encaminaba hacia el colegio Patmos, mi objetivo era asistir a una clase teórica de Gestalt con un reconocido psiquiatra, llevaba un par de años preparándome  por libros en forma paralela a mis estudios universitarios. Para mi sorpresa, el expositor referido me preguntó a qué había ido si había tenido tantas dificultades para llegar, para mi la responsabilidad es un valor que debo preservar, de modo que a pesar de la lluvia, el compromiso con su clase para mí era un hecho y debía asistir.

        Más adelante, en ese mismo año inicié un curso de tai chi. El oferente esta vez era un Hippie de Horcón. Dos meses duraba el entrenamiento en esa técnica china.

        Una cosa llevó a la otra y de algún modo fui encadenando mi vida. Casi sin saber me encontré perfeccionándome para ser algún día un terapeuta. Era un verano de 1987, había terminado mis estudios universitarios y “sólo” me faltaba hacer, entregar y aprobar una tesis para titularme de profesor… Quizás a la larga fue una de las tareas más difíciles que pude lograr. Los estudios para formarme como terapeuta me había desviado claramente de mi objetivo inicial y es que me encontré disfrutando de un ambiente muy distinto, era un curso de desarrollo personal, además varios amigos los encontré en el mismo ambiente. Pocas veces lo había pasado tan bien en un lugar, y por todo un mes, por paradojal que parecía, incluso en un estado de euforia me dí  un porrazo que me trajo como consecuencia una desafortunada bota de yeso. Me  había trizado el hueso y cortado los ligamentos del tobillo. Aun así, pienso que esos tres años han sido por lejos, los más intensos de mi existencia. Fueron tres veranos y luego todo el año de orbitar alrededor del mismo sol, la misma gente, y el mismo ambiente.

        Durante el año había comenzado a aprender una técnica de terapia denominada Eutonía y con ella había adquirido una eficiente herramienta para trabajar ofreciendo talleres de relajación. Con la Eutonía tuve mis primeras experiencias con grupos propios. Mucha gente que participó de dichas experiencias salían comentando acerca de las bondades de la técnica, especialmente en la facilidad para inducir sueño mientras se relajaban y entraban en contacto consigo mismas. En verdad me sentía dichosos por aquellos pequeños logros.

        Ese paréntesis tuvo una duración de casi nueve años, que fue exactamente la cantidad de años en que demoré en llegar a ser profesor. Por el mismo motivo, me era difícil encontrar trabajo y tuve que viajar a provincia para comenzar a trabajar. Es más, primero me casé, y estaba por titularme de padre cuando salió por fin el bendito título universitario.


miércoles, 11 de octubre de 2017

VIENDO LA CIUDAD COMO UN MAPA

SUEÑO CON UN AMIGO

         Todo el ambiente era completamente plano, excepto nosotros

Veía a un amigo, una muy buena persona, estábamos mirándonos desde cierta distancia, estábamos arriba de un mapa. Me ofrecía mapas, yo le preguntaba por un mapa de la ciudad, ´el parecía decirme que no o tenía. Una tercera voz aparecía en la escena, estaba más cerca de mí y me decía  algo acerca de que me gustaba su esposa y él, inocente parecía no saberlo. El amigo original se alejaba alegremente despidiéndose de mí, la voz del tercero reía y me hacía ver que yo era un poco sinvergüenza.
Las imágenes eran claras y definidas. En este tiempo he estado imaginando que mi presencia es muy visible desde muchos lados, aun cuando sólo esté pensando. 


martes, 26 de septiembre de 2017

ARRANCANDO DEL INFIERNO

BLANQUITO, PORQUE ERES FUERTE,  AUN ESTAS CON NOSOTROS

Mi pequeño Blanquito, que desvalido te vi, que susto me diste el saber que quizás nunca más iba a poder verte sonreír otra vez. El ataque de aquel perro fue brutal, y la mordida pudo haberte deshecho todo tu cuerpo. Blanquito, tal como te lo dije en aquel momento, el mundo, al menos el mundo mío, es mucho más hermosos contigo aquí vivo, con nosotros y con tu hermano Garfieldcito.





Ya estas sanando y con tu pierna, con una pequeña cojera, aún está presente. Tu frágil cuerpo se hizo fuerte para soportar la embestida a traición de aquel perro diabólico y traicionero. Blanquito, supiste escabullirte y salvar tu mayor riqueza, tu propia vida. Supiste protegerte, darte el tiempo para recuperar fuerzas arriba de esa copa de aquel árbol, esperar el mejor momento para volver al hogar que sabes es tu casa. donde nacieron tú y tus hermanos

Con nosotros, tú y tu hermano jamás van a estar desamparados por para nosotros, ustedes son nuestros hijos y todo nuestro cariño y amor es para ustedes.

¿Y, ENTONCES, EN LOS SUEÑOS, QUIÉN ES QUIÉN?

EN EL ENORME OCEANO DEL INCONSCIENTE COLECTIVO


        Ya he comentado que a veces el yo que siente sencillamente no es el yo real del soñante, sino que es el aquel “yo comunitario”, de aquella comunidad soñante. Pareciera ser que aquel yo no tiene género, y de igual forma puedo sentir como si fuera alguien con mi género o con el otro género. Y a la vez, la otra persona del otro género puede caer en el equívoco de pensar de que ese ella la que está soñando algo cuando soy yo el que lo hace. 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

CASI COMO EN LOS TIEMPOS UNIVERSITARIOS

PERO MEJOR...

Ahora estudio lo que quiero, escribo lo que deseo y hago lo que quiero, estoy con la gente con que me siento a gusto y trato de evitar a los que no. Asumo aquellos que puedo vencer, aunque a veces me equivoco. Me he equivocado muchas veces. Piezas de titanio al interior de mi cuerpo son enfáticas en esta verdad.

Vivo con la mujer que quiero de hace 20 años, y tengo mis modelos informáticos y dibujos que nutren mi creatividad y diezman la rutina que de otro modo sería intolerable.

Lectura poca, algo de deporte y demasiados carbohidratos en la dieta. Quizás más pantalla que  la que debiera. Y comenzando a conocer un corazón que siente amor y sobre todo que se emociona. Mis hijos gatos y mi hijo de carne y hueso han obrado el milagro.


EN LA CAPSULA DE KOLOFON


Cada cierto tiempo, y de forma periódica me corresponden turnos en la noche. Al igual que hace ya casi treinta años, me doy el permiso para viajar en el inconsciente, ahora, eso sí de manera despierto, o en vigilia. Es como si anduviera en una cápsula espacial o el submarino amarillo de The Beatles, navegando por el cada vez menos oscuro océano del inconsciente colectivo.
Cada experiencia vista por mí, escuchada por mí hecha por mi, es vivenciada por otros en forma de sueño, de realidad onírica.
Para mí es claro que es mi vida y es la única que tengo y debo vivirla, así como lo hace toda la humanidad con la suya. Yo sencillamente viajo en esta cápsula de colofón observando y siendo observado día y noche. Para mí no es necesario gastar en excentricidades, aunque a veces me doy lujos que pueden costar caro, solo debo vivir cuidarme, y cuidar de los que yo quiero, al nivel que puedo. Lo que para muchos pudiera ser considerado una cárcel, para mí es simplemente mi vida, vivida arriba de un escenario y cuyo público está presente siempre.

Por fortuna, tengo amigos, que de alguna manera logran encubrir aquellos hechos de mi vida que, comunes a muchos y otros a todos, hacen que merezcamos la necesaria intimidad.