sábado, 3 de diciembre de 2016

OTRA PERSONA CONOCIDA

     De un tiempo a esta parte han comenzado a abundar las noticias de gente que conozco, ya sea en persona o gente pública que pasa a mejor vida. Será que ya entré largamente en mi quinta década que tomo consciencia de que la vida de cada quien no es eterna, vaya uno a saber, pero la gente se muere.
     Sin ir más lejos ayer recibí la noticia de un abuelito, huésped de un hogar en donde también reside mi madre, que había partido, lo descubrí revisando las redes sociales y una amiga, dueña de aquel hogar comunicaba el sensible suceso. Casualmente yo había ido a visitar a mi mamá hace algo así como una semana atrás y después de un rato de ver que él no se encontraba pregunté por su persona, me respondieron que se encontraba en su habitación, y que estaba postrado, pedí permiso para verlo y fui a saludarlo. conversé algunas palabras con él, se encontraba lúcido pero muy débil, en algún momento me hizo acordar a mi padre, cuando algunos años atrás estaba ya por fallecer, de algún modo supe que en ese momento me estaba despidiendo de este señor, don Rodolfo. 
     De algún modo escribí algo en la red social y llamé a Santiago para saludar a mi madre, no la encontré en pie por la hora, pero si me interioricé del sensible fallecimiento de don Rodolfo, llegué a la conclusión nuevamente que la muerte es un paso hacia una forma de descanso a la cual vamos todos en forma ineludible. Don Rodolfo tenía cáncer gástrico y solo se supo en la autopsia..

viernes, 9 de septiembre de 2016

ADIOS AMIGA NITZA, Descansa en paz...

EL ADIOS A UNA RECORDADA AMIGA

Acaba de fallecer una amiga a una edad bastante temprana. Me siento algo conmovido aunque es claro que esto era predecible. Un ataque cardiaco le detuvo su vida y ahora descansa. Cuando leí sobre su deceso por las redes sociales me era difícil creerlo, es como si yo inconscientemente me negara que la gente con que uno participa de nuestra vida común fuese a ocurrirle lo inevitable.
Me di el tiempo para irla a ver por última vez a su lecho mortuorio y me di cuenta que estaba igual a como la recordaba, el maquillaje la hacía ver como si estuviese solamente dormida, incluso sus ojos estaban entreabiertos, dándole un aspecto de sueño y descanso. Para la ocasión me vestí de buena manera, casi como ofreciéndole mi último respeto a aquella persona con la cual alguna vez en el pasado conocí muy bien y compartí alguna intimidad.
Aún tengo una sensación de incredulidad por su partida, y aunque  hacía algún tiempo que no la veía, ella era alguien que se podría decir siempre estaba presente.
Cuando estuvo de cumpleaños la saludé con algún retraso, casi pensando que ella siempre iba a estar para saludarla en cualquier momento. Afortunadamente lo hice a tiempo, de lo contrario hubiese quedado con algo inconcluso con una amiga. Está claro que de igual forma quedaron temas que me hubiera gustado tratar con ella, y que ya no podrá ser.
Recuerdo las últimas veces que la vi en persona, se veía bastante mayor, era claro que su prolongada enfermedad había hecho mella en su cuerpo, a la vista, muy disminuido. La verdad que en principio no la reconocí, luego, a la semana siguiente, pude constatar que efectivamente era ella, y por cierto que me acerqué a saludarla y a conversar con ella, intercambiamos algunas palabras como dos amigos que no se veían hacía tiempo pero que era preciso continuar cada uno por su propio camino, pues el tiempo apremia. La vi cansada, casi una anciana, sin serlo.

Aun con lo anterior, me costó entender que ella haya partido y que ahora nos acompaña sólo en nuestro recuerdo.

martes, 30 de agosto de 2016

DESPUÉS DE CINCO AÑOS

     En el presente siglo se evidencia una celeridad que otrora era imposible de visualizarse. Los actuales avances tecnológicos hacen que lo que ocurre en un momento ya al siguiente, sencillamente sea cosa del pasado. 
     Que porque digo esto, sencillamente porque  por cinco años dejé de ver a mi hijo y ayer, justo ayer nos encontramos, al hacer coincidir un momento de casualidad/causalidad. Sentí que mi afecto era el mismo, incluso aumentado. Lo que en aquel momento sentí fue amor de padre y lo digo con mucho orgullo.
     Decir que mi hijo era el mismo, claramente no, incluso si lo hubiera visto yo, quizás no lo hubiera reconocido, sin embargo ahí nos encontramos y nos reconocimos en el afecto. Sentía el pecho, el corazón e incluso sentí que algunas lagrimas brotaron de alegría. La emoción era desbordante. Había sido cinco años y por fin lo tenía conmigo, a mi lado... cinco años es mucho tiempo.

AUTO OBSERVACION: Tiempo pasado

     El tiempo de la auto observación ya pasó, al menos en lo que se refiere a mirar"con lupa" algún aspecto de mi personalidad que requiriese tal necesidad
     
     Efectivamente, ya aconteció ese momento para mi persona, ahora me esmero en ser lo mejor que pueda ser yo mismo. Probablemente haya ocupado mucho tiempo en tal "proyecto", y quizás para muchos haya sido una total pérdida de tiempo, dinero y recursos, pero ahora, al mirar al pasado me hace tomar mucho más consciencia y ser mucho más tolerante con actitudes y visiones personales que pudiesen tolerarse en otras personas.

     Ahora, yo me pregunto: ¿Tengo derecho a explorar las distintas dimensiones de sí mismo que pueda detectar como auténticas inquietudes? 

     Mi respuesta es enfática: Por supuesto,  claro que lo tengo ese derecho.


jueves, 28 de julio de 2016

FENOMENOLOGIA DE ESTA ACTIVIDAD

¿POR QUE TROTO?

Hace unos días una prima contaba la razón que tenía para trotar, ella decía que sinceramente la hacía sentir feliz, y así debe ser pues poco a poco ha ido incursionando en eventos de Running callejeros, primero en 5 k. luego en 10 k y ahora creo que irá por los 21 k, si es que no lo ha hecho aún.

Yo troto desde los 12 años más o menos. De siempre he tenido que lidiar con despertar espontáneamente temprano así que por qué no aprovechar aquel tiempo trotando. Debe haber sido alrededor de las cuatro de la mañana cuando comencé la primera vez. Recuerdo que me puse una tenida deportiva y salí a dar algunas vueltas alrededor de la plaza de la villa. Más adelante en el tiempo comencé a trotar fuera de la villa y era capaz de llegar a Macul y luego bajar por Vespucio. Más o menos a los catorce años, a raíz de un comentario hecho a un amigo comenzamos a trotar de madrugada. Era claro que él tenía un poco mejor condición física que yo, tenía mayor aguante y era más alto. Después de un período en la Universidad, pasó a estudiar en la Escuela de Aviación, graduándose como ingeniero aeronáutico y con algún grado de oficial. Actualmente vive en una ciudad de Estados Unidos. Yo por mi parte, tuve la oportunidad y el privilegio de estudiar Educación Física en la prestigiosa Universidad Católica de Valparaíso, graduándome como profesor de la asignatura. Carrera que pude ejercer por alrededor de 15 años.

Por algún tiempo me alejé del trote pero desde hace algunos años lo he recuperado, me siento de vuelta en este hábito. Actualmente disfruto una enormidad aplicar sistemas de entrenamiento cardiovascular cada vez que troto o realizo alguna actividad de tipo física.  Cada una de las sesiones realizadas las dejo registradas en tablas y gráficos en el computador, de modo de tener un respaldo de lo que hago y de cómo mi cuerpo se adapta al rigor del ejercicio.








Mi objetivo es mantener la capacidad cardiovascular lo más cercano a lo óptimo de acuerdo a la edad que tengo, esto es mantener fuerte y grande el corazón, de manera de que su funcionamiento permita bombear sangre rica en oxígeno al resto de los órganos y sistemas del cuerpo a través del sistema circulatorio.

Intimamente, la  idea es que las células de mi cuerpo logren nutrirse más y de mejor forma, y además se enriquezcan con oxígeno fresco, eliminando las toxinas a través de un sistema mejorado circulatorio activo y optimizado.
No sólo troto porque me hace sentir feliz, sino que también, sé que hay una consciencia de que lo que estoy haciendo funciona y sé también como esto ocurre en mi interior.


La nutrición y la optimización sistemática de mi organismo de alguna forma hace que mi yo consciente se amigue y de aspectos de mí mismo que difícilmente pueda conocer y que ahora sé que puede afectar positivamente. A veces pienso que mi sistema supralímbico, aun cuando puede de alguna manera afectar al sistema límbico a través de estas actividades, también me doy cuenta que estoy influyendo en el sistema rínico y esto es fabuloso.

lunes, 11 de julio de 2016

CARTA PARA R.

11 DE JULIO DEL 2016
CARTA PARA R.

R, tú debes recordar todo lo dubitativo que estaba antes de entregarte esa tarjeta. De haber sabido todo lo que iba a estar involucrado ni siquiera la hubiera hecho probablemente. Aunque tú me caías muy bien, realmente te veía como una lolita infantil, casi una niña, eras divertida y algo inocente. Alguna vez quizás pude haber tenido alguna fantasía contigo pero, para serte franco, no hubiera sido capaz siquiera de hablarte sobre el tema, te veía como una sobrina, e incluso como una hija, justamente como la hija que no conozco. El daño que me ocasionaron luego fue dantesco. No sólo temía entrar algún colegio sino que se había minado mi seguridad y mi capacidad para confiar en el alumnado de toda edad. Ya no siento agrado por entregar siquiera algún conocimiento pues dudo de que ellos realmente pueda servirles.

Por otra parte, siempre estoy con el temor de verme sorprendido con alguien que cree conocer la verdad pero que claramente la han erigido escuchando testimonios a nivel de rumores y elevando sus viles teorías hacia mi persona.

Regma, a veces nos hemos cruzado por la calle y se fehacientemente que nos hemos reconocido pero preferimos hacernos los desconocidos.  He sufrido muchísimo, y no digo sólo por haber tenido que dejar de lado mi profesión que valoraba inmensamente, sino también, debido al incidente, por haber sembrado la semilla de la duda de mí mismo hacia mi propia persona. A una edad en que la madurez personal debiera estar aparejada de una madurez material, familiar, y profesional, sigo dando tumbos pues no hago lo que en alguna oportunidad inicié mi preparación.

Y el Desarrollo personal e interpersonal, creo que ha ayudado a sobrellevar esta situación de frustración extrema. Supongo que de alguna forma esta piedra rodante que cae cerro abajo ha comenzado a detenerse pues, quizá haya tocado fondo, nadie sabe. La pared que no me deja mirar el futuro realmente me  impide avanzar, hace cinco años que no estoy con mi hijo, hace tres que perdí el sesenta por ciento de la movilidad de mi hombro, perdí a mi padre y mi madre está cada vez más lejana, hace ya casi una década que dejé de hacer clases en colegio.

Hay una cosa que estoy muy claro, el día que me alejé de mi vida familiar original y comencé a perder el contacto con mi hijo Ricardo, ese mismo día le comencé a perder el amor a los alumnos y alumnas, a quienes veía casi como una prolongación emocional de lo que yo sentía por mi hijo, respeto y cariño. Es cierto que mi vida con mi actual señora es más cercana a la felicidad que antes, y la quiero enormemente, pero eso no me devuelve lo que perdí con mi hijo. Ni que hablar de lo que ocurre con mi hija Paula, a quien ni siquiera conozco.

Cuando cuento mi experiencia con la moto, y todo lo maltrecho que quedé, y aun así sigo vivo, muchas personas exclaman, que tengo cosas pendientes acá en esta tierra y por eso sigo acá. Volver a ver a mi hijo, conversar y aclarar las cosas, conocer a Paula y saber cómo es y como está, si es posible ayudarla de algún modo, resolver el tema con Regma, o más bien perdonarme yo de aquella equivocación, si era tan simple como haber escuchado ese consejo de aquella vocecilla interna personal y nada hubiera pasado. Aquel episodio cambió el destino de mi vida en forma dramática, incluso más drásticamente que lo ocurrido con el accidente en moto. Me atrevo a sugerir que el accidente en la moto fue una consecuencia de aquella decisión torpemente tomada por allá por el 2007 y que hacen que me sienta permanentemente perseguido y atormentado.

Aún recuerdo aquellas acusaciones que profirieron esas personas acerca de mi conducta y todo lo lejos que se encontraban de la realidad pero realmente había odio en ellas hacia mí, un odio enfermizo. Es como si esas personas quisieran descargar en mi toda esa frustración, rencor y rabia que sienten por ser como son pero proyectándolas en mí, y siendo yo su chivo expiatorio.



ATTE. RFS

lunes, 23 de mayo de 2016

RECUERDOS DEL AYER

     Aun corriendo el riesgo de perder información importante, prefiero dejar documentado uno de los momentos más felices por mi vividos, me refiero por cierto al nacimiento de mi hijo Ricardo, hecho acontecido en 1994, un 23 de mayo a las 12 del día, hace 22 años. 
     Recuerdo que, mi entonces señora y madre de mi hijo, Bruny, comenzó muy a media noche a sentir las sensaciones de parto. Por cierto, y muy de acuerdo a nuestra forma de ser, teníamos preparado el procedimiento y se hicieron cumpliendo todos los detalles. Don Enrique, Padre de Bruny llegó a esa hora para el traslado a la Clínica Las Dalias, lugar ahora convertido en un flamante hotel.
     Las sensaciones de parto, si bien era cierto comenzaron temprano, la hora del parto propiamente tal sólo se programaría a las 1:30 de la mañana. El Dr. a cargo, y como actualmente se hace me permitió acompañar a Bruny en el quirófano y por cierto ver el nacimiento de nuestro hijo. Por supuesto, tuve que vestirme para ocasión, de modo que en el lugar parecía yo uno más del equipo de médicos, al menos así me sentía.
     Recuerdo el Dr. dijo, el niño viene con collar de tres vueltas, eso era para señalar que el cordón umbilical daba tres vueltas en el cuello y que por tanto la cesárea practicada para el nacimiento era el procedimiento indicado. Aun recuerdo haber visto como al sacarlo del cuerpo de su madre, le desenvolvieron el cordón del cuello con mucha calma, contando incluso las vueltas. Ricardo venía manchado con una capa de sangre en todo su cuerpo, una vez que lo limpiaron me lo pasaron para que lo sostuviera pero no me atreví a tomarlo, por temor a que se me cayera por impericia. Sólo atiné a tocar su cuerpecito. Me sentía inmensamente feliz, luego se lo pasaron para que lo conociera su mamá. Finalmente lo llevaron a otra sala para exámenes médicos de rigor.
     Terminado el nacimiento y toda la actividad en el quirófano, pasó muy poco rato y llegó mi padre de Santiago, con quien conversamos sobre lo acontecido con mucho cariño. Yo estaba muy emocionado y me sentí profundamente acompañado y apoyado por mi orgulloso padre.